Picaduras en personas


Todo sobre las picaduras de pulga en humanos

Por desgracia, una picadura de pulga en humanos es de las cosas más comunes con las que podemos tratar. Sabemos que son molestas, que provocan picazón y ganas inmediatas de rascarse. Sin embargo, hay mucho más. Sigue leyendo para conocer todo lo que debes saber sobre estas molestas picaduras, sus tratamientos, qué hacer y qué no debes hacer, etc.

¿Cómo son las pulgas?

Seguro que alguna vez has visto una. Son animales más pequeños que una cabeza de alfiler, pero con unas fuertes patas que les permite agarrase a la piel. Su objetivo es succionar nuestra sangre y la consecuencia más visible que dejan es un puntito rojo. Aunque sea diminuta, la picadura molesta sobremanera y causa picazón e irritación.

¿Y cómo son las picaduras?

Como hemos dicho, se manifiestan como unos pequeños puntos rojos algo abultados por la irritación. Para saber que se trata de una pulga con seguridad, debes saber que lo normal es que aparezcan en grupos de tres o cuatro picaduras, ya que una sola pulga suele moverse algunos centímetros entre mordisco y mordisco.

¿Qué hago si me pica una pulga?

Muchas veces, la picadura de una pulga es imperceptible y solo la notaremos cuando nos pique. En ese caso, lo primero que debe hacerse es lavar la zona con agua y jabón para limpiar la piel. Además, si da la casualidad de que la pulga sigue ahí, también te desharás de ella.

Lo que tienes que hacer después es aplicar algún remedio calmante. Lo bueno es que existen infinidad de ellos, desde cremas o polvos que podemos comprar en farmacias hasta remedios naturales que seguro que tendrás por casa (puede ser la miel, el hielo, el limón, la lavanda y un largo etcétera).


¿Qué es lo que no debo hacer si me pica una pulga?

Sobre todo, lo que no tienes que hacer es rascarte. Lo único que conseguirás, además de un alivio momentáneo, es que la sensación de picor siga aumentado y la irritación se haga más molesta. Si te rascas mucho la zona, puedes provocarte una herida tú mismo, la cual puede llegar a infectarse si sigues rascando. Si te ocurriese esto, deberás acudir al médico para que te recete medicamentos contra las infecciones.

¿Cómo prevenir las picaduras?

El primer paso es vigilar a tus mascotas. Aunque las pulgas pueden aparecer por la tierra o la hierba, lo más común es que piquen a humanos por haber sido trasmitidas desde sus mascotas. Por ello, revisa periódicamente su pelaje con un peine antipulgas. Este permite atrapar pulgas desde sus inicios. No te olvides de revisar las orejas y las patas de tus mascotas. Además, mantén una buena higiene de los animales, bañándolos y aplicándoles spray o poniéndoles un collar contra los parásitos.

Si no tienes mascotas o las que tienes están impecables, pero sigues avistando pulgas, lo que tendrás que hacer será desinfectar la casa. Puedes hacerlo de forma natural con un spray al que le coloques zumo de limón. También existe la opción de aplicar pesticidas en los lugares más escondidos de la casa, como los rincones, debajo de los muebles, el garaje, etc.

Por último, si el problema se vuelve grave de verdad, podrías considerar ponerte en contacto con una empresa especializada en fumigación y eliminación de parásitos. De esta forma, no solo te librarás de las pulgas, sino de cualquier otro insecto (mosquitos, garrapatas, chinches…) que puedas tener en casa sin saberlo.

Concluyendo

Aunque sí que son algo molesto, las picaduras de pulga en humanos son realmente fáciles de tratar y de prevenir. Con unos pocos hábitos del día a día, podrás olvidarte de las pulgas y de sus picaduras durante mucho tiempo.